TRISTEZA

Mineiro 2 – AMÉRICA 1

#EscritoConElAlma

TRISTEZA

No creía, o al menos me resistía a creer, la sensación de temor que acaeció con la entrada de Hulk. Sin embargo, lo que mas sorprendió fue que aquel efecto de pánico, reservado para los hinchas, se trasladara a la cancha. Atrás quedó, ya muy lejos, un buen primer tiempo del equipo donde apenas sintió el rigor de su rival durante diez minutos. El frágil América, y el frágil carácter de sus jugadores se entregaron en otra laguna de diez minutos.

Penal y gol. Pase profundo y gol. Ambos de Hulk.

La Copa Libertadores es el torneo más hermoso y hostil del mundo. No puedes caer en un lodazal de pánico. El equipo cayó y cuando levantó la cabeza para dejar de admirar a Hulk y al fin marcarlo, el juego ya llevaba ritmo de paliza. Qué tristeza, hermano. Que triste ver al Rojo tan inferior en tierra extranjeras. Como suele suceder por estos días agrestes, Graterol mantuvo en juego al Rojo y más que eso, evitó una dolorosa goleada.

El entrenador metió cambios. Tardó, dos goles y mil reproches, en meter músculo al medio campo. Ya era tarde en la cancha y a la distancia donde quienes hemos vivido noches mágicas de Copa Libertadores detrás del Rojo, lamentábamos otra lánguida presentación disonante de aquel cántico que grita que esa, esa es nuestra obsesión. Y como este es el torneo más hermoso y hostil del mundo, el azar de la noche y una ligera brisa de rebeldía llevaron al Rojo a pararse un par de metros adelante. Sánchez recuperó un balón cerca del área, lo quitó, luchó y protegió. Remató al arco y de la nada y sin merecerlo se ponía en partido. Y avanzó y metió y ganaron algunos duelos y pisaron el área y nos levantamos de la silla, pero era muy tarde y solo quedaba esperar la sentencia. En la última del partido, un tiro libre de Moreno casi trae a casa una efímera sonrisa que ni siquiera habría alcanzado para quitarme del alma esta tristeza. El balón salió y los brazos en alto del juez, el rostro de los jugadores y la mirada taruga del entrenador rotulaban una nueva derrota de América de Cali.

Se ve lejos la tarea de avanzar en Copa Libertadores. Solo 180 minutos y parece ser un objetivo desechable…

Le ruego me excuse si es que de pronto esperaba un mejor texto. Estoy muy triste. Me siento muy triste. Y aunque dicen que ese es el mejor estado para escribir y hallar inspiración, hoy le fallo a ese postulado literario pues la tristeza supera los límites reales de mi emoción. Este texto de hoy es una mierda. Hoy esperaba, amparado en una vaguedad crónica, una gran noche de esas que el paso del tiempo empieza a borrar de mi memoria. Y termino el día sometido a una huérfana tristeza que espero muera cuando la muerte lenta del día se torne en mis ojos. Se ve lejos la Copa Libertadores y con este fútbol hasta el tercer puesto y remontarle a Millonarios parece el prólogo de algo parecido a otra cartilla de tristeza. Alentaremos como corresponde, muy a pesar de esta puta tristeza ¡Vamos, América!

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMÚDEZ — @MBER226

Graterol – Arrieta – Andrade – Ortiz – Quiñones –  Cabrera (Ureña) – Carrascal (Sánchez *)  –  Paz – Vergara –  Murillo (Moreno)  – Rodríguez A (Cambindo)

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