DÍA SEIS: FELICIDAD

#EscritoConElAlma

AMÉRICA 2 – Santa Fe 0

Una  noche de noviembre, a las puertas del cielo entre nubes de humo y cantos celestiales, la sabia jerarquía hizo un llamado a uno de sus olvidados discípulos. El rojo, impecable e imponente, acudió a la cita alentado por una turba de corazones excitados y saltó a la auténtica caldera del diablo. Conmovedor recibimiento, majestuoso, estremecedor.

¡Peeeeenal! El desgraciado no lo pitó.

En la cancha se jugaba una final, literal. El rojo combatía sin cuartel con su arsenal futbolístico y visceral. El tiempo pasaba y la explosión que alma y corazón esperaban no llegaba. La gente alentaba, cargaba su vista al cielo con mirada premonitoria cada vez que una jugaba terminada frustrada. Guimaraes, el estratega, ordenaba el tinglado que le tendió a su rival al que solo le faltaba el gol y desenfreno total.

Volpiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Volpiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

El rojo. Mi rojo querido. El equipo del que vivo enamorado desde que uso la razón, y que ha estado en todos los momentos de mi vida, encendió la noche. Volpi, de nuevo Volpi, sacándose los males, lanzó el balón a la cabeza de Rangel que peleó y sometió a su marcador. Con un aliento exánime, saltó y tras un toque de cabeza suicida, ligero y voraz dejó el balón en el área servido para el protagonista emergente de la noche. Pisano, recibió y con la derecha, la que rara vez utiliza para tocar el balón, desvió a la red aquella cruzada simbólica de Rangel y la noche, de repente, fue un éxtasis total. Y dale alegría, alegría a mi corazón. Una melodía primorosa invadió parte de mis sentidos. ¡¡¡GOOOL!!! Éxtasis.  La noche no dio tregua. El corazón se quería salir. Las nubes se apiñaban en lo alto para ver al rojo y sentir el carnaval infernal de la tribuna. Y dale alegría, alegría a mi corazón. Y dale alegría, alegría a mi corazón. 

Volpiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii. Volpiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

Volpi, desnudo, cobró a riesgo un claro fuera de lugar. El balón reposó sereno en el pecho de Rangel ante la vista pasmada de los rivales.  Amartilló su pierna izquierda y sacó un riendazo con la fuerza de una mala hierba enraizada. Un zapatazo soberbio que solo pudo ser atrapado por la red.  ¡¡¡GOOOLAZOO!!!  Rangel corría en avioncito sacudiendo su rostro, Volpi corría hacia él. Ahora la noche era un solo grito de gol. Un grito que quemaba las entrañas al salir. Un grito añejo y olvidado por años. Un grito que señala el destino del equipo de un pueblo. Un instante para compartir con el que está a tu lado enfermo de alentar y seguir al rojo; un grito íntimo de desahogo… Un grito de felicidad: ¡Estamos en la final!

El partido acabó. Una lágrima fugaz recorre el rostro de un americano. Tras ella caen dos más y luego una cuarta, la voz se quiebra. Cuando uno derrama lágrimas por un equipo de fútbol, en la buena y en la mala, es porque tiene un agujero en las entrañas del alma y porque ha sido vencido por un amor sincero, inexplicable e infinito. Cae una quinta lágrima mientras veo a los jugadores fundidos en un abrazo conmovedor y los rostros de miles de personas como usted o yo… Paso a paso, sin afán. No quiero pensar más allá de esta felicidad infinita que hoy América de Cali ha puesto en mi camino. No quiero pensar en la final y el rival a vencer.  Soy de la generación que en el amanecer de los noventa, llegaba a casa los miércoles después del colegio y almorzaba a toda prisa para tomar una siesta obligada y poder ver en la noche los partidos de América de Cali en Lima, Rosario, Asunción, Santiago, La Paz, Montevideo, Medellín, Buenos Aires, Rio. Soy de esa generación y por eso esta noche significa tanto para mí. Volver a copa libertadores y de ñapa jugar la final del campeonato es la felicidad total. Y dale alegría, alegría a mi corazón. Y dale alegría, alegría a mi corazón. ¿Qué más se puede pedir? Día a día, paso a paso, escalón por escalón. Cada instante estamos más firmes, más fuertes y más convencidos. Primero domingo que sábado. ¡VAMOS, AMERICA!

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMÚDEZ — @MBER226

0Shares
× WhatsApp
Ir arriba