CONTRADICCIONES

AMÉRICA 0 – Santa Fe 0

#EscritoConElAlma

CONTRADICCIONES

Adriancho entregó la cinta de capitán a Paz y dejó su lugar al debutante Cambindo…

No solo salió el fútbol ni la esencia misma del equipo, también la ambición y el factor anímico que representa el capitán. Cuando Adriancho salió, la defensa de Santa Fe no solo descansó, sino que tuvo la confianza de pararse más adelante y comprimir al campeón. El Rojo dejó de llegar al arco de Castellanos, Moreno dejó de inquietar y Sánchez tuvo que retroceder. El rival mejoró. Entendió ese momento como la oportunidad de escupir la amargura reciente y encontrar en la victoria un alivio efímero. El Rojo deambulaba en la cancha y solo resistía el juego por la bondad de la dupla Paz – Ureña y la seguridad de Graterol.

Yesus quien rogaba al banco por compañía para esa difícil empresa de generar fútbol sin el capitán en cancha, con la lluvia arreciando y el cansancio tallando en las piernas fue sustituido en otro cambio tan inentendible como caprichoso. Y luego, cuando poco quedaba por hacer, Carrascal ingresó a cancha. Apenas tocó el balón un par de veces y casi siempre debió correr hacia atrás porque el trámite del juego y los cambios de ambos entrenadores así lo determinaron. Con el minuto 93 rasgando la voluntad, se veía muy lejos el buen inicio del partido. De treinta minutos jugados a buen ritmo, con opciones, despliegue y ambición. De un rato fantástico donde el equipo quiso mostrar la cara y actitud que nos llevaron al Campín el 27 de diciembre. Ya se veía muy lejos ese balón que Santiago Moreno tomó en el área con dirección a la red, cuando engancho hacia adentro y quedó con el arco sobre su mirada… Luego vinieron los cambios, las lagunas, contradicciones y los instantes inciertos que insisten en volver. Santa Fe se llevó un punto y el Rojo, desde la congoja de la tabla de posiciones, se queda con otro añorando los dos que se fueron y tanta falta harán.

Es difícil entender lo lejos que se ve la punta y la zona de clasificación. Es difícil comprender que el fútbol solo asome a chorritos ligeros y que ya hayan pasado cinco partidos y el talego de puntos siga tan liviano como al inicio. Falta fútbol, convicción y mucha ambición desde el banco hasta la cancha. Falta un golpe de rienda y uno de autoridad. Sin embargo, en este incipiente ataque de pesimismo, recuerdo que el inicio de las últimas alegrías fue una sucesión de días y resultados como este que apenas intentamos digerir. Entonces, le encuentro cierta paz siniestra al malestar que me ataca. Espero que el equipo mejore, que se tomen mejores decisiones y vengas jornadas que valgan la pena recordar. Sigue Nacional y una gran oportunidad de volver al sendero de los días que queremos vivir. Los pesimistas dirán, llenos de morbo y sorna, que el Nacional del maestro Guimarães nos pasará por encima. Otros, en cambio, estamos seguros por cierta terquedad voluntaria que el domingo les volveremos a ganar. Así el fútbol del Rojo esté pálido de confianza y rebosante de contradicciones, el domingo les volveremos a ganar; porque si algo nos ha enseñado este equipo bicampeón, que hoy algunos no valoran y se quedan solo con la fiesta de los títulos, es salir avante de situaciones extremas como esta que acompaña la angustia de febrero. ¡Vamos, América! ¡Vamos, bicampeón!

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMÚDEZ — @MBER226

Graterol – Arrieta – Torres – Ortiz – Quiñones H – Paz – Ureña – Cabrera (Murillo) – Moreno (Carrascal) – Sánchez  – Ramos (Cambindo)

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