VOLVER A EMPEZAR

#EscritoConElAlma

AMÉRICA 2 – Jaguares 1

VOLVER A EMPEZAR

 

La luz moribunda del Pascual  y el ánimo fresco de algunos hinchas, recibieron de frente el gol del rojo que llegó en una jugada rara, sucia, de esas que hace un par de semanas no entraban.  Bernal lo marcó, el balón toco la red arisca y la sonrisa, de repente, parecía asomar en el golpeado rostro del hincha, cansado de malos ratos y pésimas noticias.

El equipo jugaba plácidamente. Al Dájome de hoy le salían todas y Cabrera gestionaba el medio campo de forma óptima.  Ni siquiera el empate de Jaguares, imperdonable, como la copia absurda del mismo gol de la última década, apagó el propósito mayor de la noche.  Cabrera rescató un balón casi perdido y tres segundos después sucedió de nuevo: ¡Gool de Dájome!.. ¡Gool de América! Qué bendición.  Tímidos aplausos que podían ser contados por un oído agudo, despedían el equipo camino al sermón del vestuario.

El equipo parecía relajarse. El rival manejaba el balón. Sin embargo, la sensación que todo estaba controlado era una certidumbre plena. Tal vez no tenga nada que ver el entrenador, pero, al menos hoy, su presencia era señal inequívoca de garantía.  El reloj seguía su marcha. Los segundos de hoy no fueron de plomo. El aire disfrazado de brisa fresca fluía tranquilo por San Fernando sin atravesar ese olor a desastre. El equipo luce suelto, liberado de falsas ternuras, como sacudido de la modorra impuesta.  El juez sacudió su pito  señalando el final del juego. Lo que fechas atrás era la hora macabra del final y del coro celestial de putazos, hoy fue el sonido que impulsó a los rojos a levantar los brazos, y con puños apretados, decir en silencio pero a todo pulmón: ¡Ganamos!.. Hora de volver a empezar.

En este micro mundo del fútbol y en la vorágine de amar una camiseta y seguir a un equipo con devoción religiosa; a veces creemos que todo es el final y que no tenemos derecho a sonreír. Tanta amargura junta, tanto lamento revuelto y tanto sufrir viendo al rojo perder y perder, taparon por un instante ese principio básico de la vida misma: Volver a empezar. ¡Vamos América!

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMÚDEZ — @MBER226

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