UN MOTIVO PARA GANAR

#EscritoConElAlma

Cali 1 – AMÉRICA 0

UN MOTIVO PARA GANAR

Tras 45 minutos de bostezos y bronca, de los que apenas se salva el recuerdo infame de Dájome frente al arquero rival; el equipo inició ambicioso el segundo tiempo.  El balón no entró y una penumbra fría cubrió de nuevo la cándida aspiración de ganar, que hoy, tristemente, solo duró tres miserables minutos.

Nos ganaron.  Se quedaron con esa lucha emotiva que supone ganar un clásico. Se encontraron un gol ante la mirada mansa y perdida de una defensa silvestre. Su arquero se aprovechó de la ingenuidad protuberante de  los nuestros y fue gigante; se lució.  Sentenciaron, en su patio, la desgracia anunciada semanas atrás y el festín de la carroña que inicia.  Nos ganaron con poco…  Con tan poco, que quizás, es lo que duele más. Había tantos motivos para ganar, América, que uno solo hubiera sido suficiente para ganarles a ‘esos’.

Nos ganaron y nos dejan en silencio lamentando males conocidos. Se llevaron, otra vez, un clásico  importante, de esos que cuesta digerir.  Pasan los años, seguimos perdiendo y no aparece quien juegue los clásicos con la convicción del Pitillo, la determinación del Pipa o con un simple motivo para ganar.  No hubo rebeldía al inicio, durante el juego, cuando los tuvimos a tiro de as o cuando la mano se puso dura. A ninguno le hirvió la sangre, y sintió esa necesidad frenética de empatar: jugadorcitos, a fin de cuentas.

Había tantos motivos para ganar que aferrarse a uno era suficiente para llevar a casa la victoria. Otra vez será; el otro año o tal vez en dos o tres, o a lo mejor un lustro, porque con este América contemporáneo nada, nada se sabe. Termina en silencio una jornada triste, de esas que tardan en cicatrizar. Intento escribir que vendrán tiempos mejores, que volveremos a ser grades y dar vueltas olímpicas, pero, ni siquiera el optimista que fecha a fecha escribe con el alma, se traga esa falacia. Termino bebiendo una cerveza a sorbos desganados,  aspirando un pucho sin filtro y canturreando canciones del rojo para olvidar que, nuevamente,  no fuimos capaces y que todo lo que mal inicia, mal tiene que terminar.  Había que ganar, América. Un solo motivo era suficiente para ganarles a ‘esos’. A ‘esos’ que nos ganaron con poco… Con tan poco, que quizás, es lo que duele más.

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMÚDEZ — @MBER226

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