¡QUE SE VAYAN TODOS!

#EscritoConElAlma

 

Otra vez esa camiseta gris. No me joda.

Es infame. Es una desgracia; una aberración.  No hay derecho. América, repleto de jugadores vacíos, solo compitió durante quince segundos.  De ahí en adelante  fue un pedazo de añejo mortecino regado en el impecable césped.  Los de gris, esos que fingen ser jugadores de América, miraban a su rival admirados por su velocidad y disposición. Autogol. Para completar.

– Nos van a golear – Le susurré a una flaca hermosa de jean roto y alma destrozada.  La negligencia de los nuestros y la actitud arrasadora de Santa fe presagiaban lo peor.  América no reaccionaba, seguía caminando mientras Plata, Morelos y Pajoy desmenuzaban los cadáveres que los marcaban.   Luego vino el segundo de Santa fe que fue una oda al caos y una puñalada  alevosa al corazón.  Estábamos en la frontera de una goleada sin precedentes, monumental…  La popular alentaba con rabia, fuerza y resignación… “Que se vayan todos. Que no quede ni uno solo”.

El profesor Da silva entregaba órdenes valiéndose de sus manos como altavoz. Refunfuñaba. Su rostro, el de un líder abandonado a la buena de dios por su grupo, entregaba señales de impotencia y desolación. Gritaba, pero era en vano. Los miserables sin gloria, un grupo de jugadores deshonestos con su profesión, su entrenador y una institución llamada América de Cali, no atendían y en respuesta daban un pase errado a dos metros como levantando los hombros en señal de desafío. ¡Desgraciados! Gol de Santa fe. Apenas tres de los diez que nos debieron haber clavado.

Lo de esta noche fue aberrante. Estoy muy dolido. Vuelvo a casa abatido, con el orgullo hecho trizas como en aquellas jornadas atroces. Pateando la mugre de las calles y quemando en un pucho las ondas de dolor que este equipo produce. Me duele que algunos desgraciados jueguen y prostituyan en 90 minutos lo que para nosotros es eterno. Me duele que se caguen en el sentimiento de la gente. Me duele tener que cantar herido al ritmo de una marcha fúnebre: “Ohhhhh que se vayan todos. Que no quede ni uno solo”, “Ohhhhh que se vayan todos. Que no quede ni uno solo”

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMÚDEZ — @MBER226

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