NO ALCANZÓ

#EscritoConElAlma

Segovia, me pongo de pie en este momento, venció a su marcador y cayéndose metió un cabezazo tan suave como certero, que el portero rival no pudo contener y dejó flotando en el área chica. Tomo asiento de nuevo. Corría el minuto 20 de un partido que América había salido con la firme intención de ganar y que con el paso de los minutos se antojaba posible. Aristeguieta, vivo, voraz, insaciable; como goleador en racha, se abalanzó sobre el balón y con el pecho, media tetilla y parte del buche, desvió su recorrido con un toque admonitorio que lentamente cruzó la línea de la felicidad sin necesidad de tocar la red. ¡Goool! ¡Hay que saltar! ¡Hay que saltar!

América jugaba un partido serio, sin perendengues ni gambetas trasnochadas. Convencido del objetivo y por poco, solo por poco, logra liquidar el juego… Ya eran las 7:10 de la incipiente noche cuando una álgida corriente de aire frío y mortecino atravesó cruelmente la cancha; tiro libre para el rival. El cobro pasó la barrera buscando el palo del arquero que, bueno, no la atajó.

El gol aturdió a los nuestros y fortaleció al rival. – ¡Pecoso, Pecooooooso, los cambios! – gritaba cualquier alma en pena. América desempolvó ese asunto de ganar el partido cuando el juego expiraba. Remató mejor el partido, pero ese tren ya había pasado, la suerte estaba echada; el empate no se movería. El entrenador tardó una eternidad en mover el equipo y buscar la victoria. Fue sometido por el rival y cuando reaccionó y vio lo que fue evidente para todos, que era un partido ganable, ya era demasiado tarde. El partido terminó y para nuestro pesar, no alcanzó.

Otra vez de vuelta a casa con la carga molesta de no ganar en esta cancha. De nuevo la sensación abrumante de no poder sacudir los brazos agitando tres puntos sobre el denso frío boyacense. Una vez más ahogados en la arenga de pedir una victoria porque el empate nunca alcanza y menos en esta cancha… Aunque hasta el minuto cinco del primer tiempo haya sostenido a raja tabla que el empate sería un buen resultado. ¡Que se venga Junior, no joda!

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMUDEZ — @MBER226

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