AMÉRICA: INVIABLE

#EscritoConElAlma

AMÉRICA 0 – Nacional 2 

AMÉRICA: INVIABLE

Un tórrido suplicio aplastó cualquier ápice de esperanza. Los goles de Nacional empezaron a llegar con una aterradora facilidad. – Nos van a llenar –  La diferencia entre el verde y el rojo es abismal. Por poco el tercero… Dentro de la cancha, las personas que llevaban la camiseta de América miraban el paseo, entendiendo el destino que el fútbol les trazó para el primer tiempo. Ni rabia produce este equipo.

Dizque el equipo mejoró. – Neh – Apenas fue un arrebato de dignidad. El equipo de rojo, envalentonado en una pirotecnia falaz, cargó y presionó a su rival. Por uno minutos lo apretó, pero en la zona caliente, como suele suceder, un frío demencial aplastó la esperanza.  Luego, el cansancio, la mano del entrenador rival y la impotencia propia llevaron el partido hacia el inevitable final y su triste desenlace.

Cuando el reloj sellaba el festín verdolaga, por poco nos hacen un gol de futsal.  Tocaron, tiraron caño, alzaron paredes, sobraron, se pasaron de calidad, hicieron prácticamente lo que se les dio la gana frente a un equipo sin alma ni corazón; sin esencia. Un rejuntado de empresa, de rodillones, de esos que dirige el dueño por el simple hecho de serlo. En eso estamos convertidos. Ni siquiera en la peor de la historia, cuando Llaneros y Depor nos ganaban; sentía tanto pesar.

¡Reaccionen! Señores directivos, dueños. No sigan cavando en esa fosa. Vean lo que han hecho. Lo que permitieron que sucediera por su tozudez y vanidad. Es absolutamente indefendible: 474 minutos, un solo gol, cuatro puntos, tribunas vacías, llanto, decepción, frustración. Esto es indefendible, un cuerpo técnico ignoto, petulante. Seguramente serán buenas personas y llevaran rosas a sus madres en mayo y juguetes a los niños en diciembre; pero no saben, no están preparados para dirigir un equipo popular como el nuestro.  ¡Reaccionen! Déjense de joder y sentir que tienen la última palabra. Dejen de ir contra la corriente. No se sigan cagando en la gente. No más. No más. ¡Reaccionen! Dejen de ser caraduras. Hasta el ciego del chance ve que esto no va para ningún lado, que este América que armaron, del que se jactan en botellas de vino tinto, es inviable. ¡Carajo! Es inviable. Si ustedes piensan en negocio, como Dios manda, deben saber que perdieron 1.500 millones entre la taquilla de hoy y la del próximo sábado. ¿Por qué?… ¡POR MARICAS! Por entregarle la silla del médico Ochoa Uribe a un aparecido que resume su gestión, en medio de una desfachatez  crónica, diciendo que está muy orgulloso de “la equipa”.

Cierro esta página de amargura, rabia y decepción. Dolido, maltratado. Renegando al aire de esta noche llena de vientos que parece no terminará, esperando que de la nada, como suelen ocurrir los milagros, al fin vengan tiempos mejores.

Saludos y gracias por leer estas líneas.

MAURICIO BERMÚDEZ — @MBER226

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