¡NO JODAN MÁS!

Huila 2 –  AMÉRICA 0

Bueno, acá estamos de nuevo frente a este teclado testigo de tanto angustia y tan poca alegría, con la sangre hirviendo y sintiendo un dolor familiar. Aquel producido por la desidia de quienes visten con menosprecio la camiseta que es parte de la vida misma. Era el Huila – Por Dios -. Quizás el más discreto de los 20. Un partido para ganar y fortalecer la idea, a veces utópica, de alejarse del sótano donde se escucha el eco atronador de los guardas de la ‘B’. Era el Huila, no había excusa.

El rojo, introvertido, y sometido por su pereza casi indigente deambuló por las ruinas del viejo Plazas Alcid. La incapacidad era contundente y la pobreza escandalosa. Nadie pedía el balón, se alejaban del compromiso. Hubo jugadores que apenas se encontraron cuando iban al camerino después de 45 minutos infames de jugar pelota. – Así es muy fregado mi hermano –

Quisiera pensar que esto es apenas un mal momento y no un camino lleno de enseñanzas sin aprender. Que pronto vendrá la rebeldía de una plantilla comprometida con un pueblo incansable en eso de regar aliento. La verdad es otra. Balón al área donde casi siempre perdemos por arriba. El delantero bajó el balón, tuvo tiempo incluso para ver como su ingenuo marcador caía al suelo y de un puntazo aterrizó esa fantasía de pensamientos positivos de todo, todo va a cambiar. Gol de Huila.

¿Y la reacción? No hubo tal. Por momentos, preso de una angustia desafiante y angustiado al filo de la histeria por la indolencia en la cancha, vi correr de lado a lado al Cocho Patiño, Alex del Castillo, Fabián Morales, Pablo Melo, los Fernando Cárdenas y Cabezas, Jhon Lozano, Diego Restrepo, Leibyn Balanta, Jaime Córdoba… NOS VAMOS PARA LA ‘B’ Qué escalofrío. ¡Vamos hijueputas, no jodan más! Hay que poner fútbol y güeeeevos. Déjense de joder. – Corran – por Dios, corran, metan, jueguen. Ni siquiera el penal atajado por Bejarano logró llenar de emoción la tarde incipiente, tal vez porque el destino ya estaba escrito en el diario de la vergüenza. Minutos después, como una lanza acerada atravesando cualquier órgano vital, el segundo del rival cayó sentenciando la desgraciada y dolorosa realidad que nos persigue con una sombra siniestra. Fin del partido.

El mensaje del entrenador parece no está llegando. La incapacidad de los jugadores es aterradora que dibujan un América andrajoso, de esos que causan dolor en el alma. Algo se rompió entre sábanas perjudicando a los hinchas que vemos como cada partido se esfuma la ilusión de la tranquilidad perdida hace diez años cuando el promedio, de impecable blanco, tocó nuestra puerta para mortificar desde entonces cada fin de semana. ¿Y nosotros? ¿Quién piensa en nuestro sufrimiento? Ni los guerreros de papel, ni quienes se fueron a la guerra con ellos. ¡Hagan algo! Tomen decisiones. Empeñen el alma si es necesario. Sumen puntos, suden con honor cada pliegue de esta camiseta hermosa, ganen partidos, templen los güeeeevos porque en el sótano, donde estamos desde que volvimos, solo se escucha el lamento de los que nos añoran en las cloacas de la ‘B’. Allá nos quieren y esperan vernos pronto, y ustedes, miserables, mientras ellos se frotan las manos, le coquetean a la desgracia con partidos como el de hoy o el de Bogotá.


¡No jodan más!

Saludos y gracias por leer estas líneas

MAURICIO BERMÚDEZ / @MBER226

 

#EscritoConElAlma

Comentarios

Deja una respuesta

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

 




Últimas publicaciones