EL TELEGRAMA

 

Corría el minuto 43 de un primer tiempo parco cuando el juez central levantó sobre Javier Reina una tarjeta roja con un telegrama en su envés que decía:

 

“Sr Torres: No se vaya a arrugar. El sábado pasado fueron 30 minutos con un hombre más, hoy serán 45. No se vaya a arrugar. Aproveche”

 

El equipo que debió iniciar el segundo tiempo con una actitud arrasadora de nuevo fue inferior a la responsabilidad. Salieron indiferentes. Bernal perdió un balón en salida, Bejarano atajó pero los auxilios no llegaron y en medio de dos centrales desorbitados, Ramírez introdujo el puñal en las carnes de la mediocridad. Gol. Un frío sepulcral con aroma a lunes por la noche invadió el corazón de los que en verdad sienten la camiseta, no el de esos irresponsables que llevan sus problemas a la cancha y justifican el fin con los medios. No intentaron, el mensaje dejó de llegarles hace mucho rato. No se esforzaron, corrían como un cuadrúpedo con la cola pisada.

 

La pereza crecía exponencialmente mientras los minutos pasaban y en el fondo sabíamos que no había carácter para revertir este domingo negro. Como buenos ebanistas, dos de los jugadores grandes de la plantilla forzaron su expulsión aun sabiendo que el juez compensaría. La noche que no iba a ser tranquila para el americano, lanzó el segundo telegrama con solo cinco letras y una tilde, que llegó hasta el banco de suplentes donde el profesor Torres yacía como un ser sin más razones para seguir que su propia terquedad:

“Cajón”

 

No hay derecho. Estamos en un presente que nos empuja con golpes suaves y constantes hacia un pasado reciente que no tiene piedad alguna. No es justo que jueguen con la hinchada de esta forma ruin.  No es justo que nos tengan peleando la permanencia en estas condiciones y que fecha tras fecha sea lo mismo, que nada cambie. Que las variantes sean un repertorio viejo. Que el fútbol de América siga siendo la misma mesa coja de su pata izquierda y que la cuña desgastada sea la misma. Que no le tiren un centro a un delantero. Que no se les caiga una idea. ¡REACCIONEN!

 

El partido terminó ante la frustración de millones de americanos heridos por la indolencia manifiesta y el dolor de recibir en su corazón golpeado el ultimó telegrama de una jornada escasa de palabras, fútbol y güeeeevos:

 

“Sr hincha. Sírvase recordar que Umaña les entregó el último título pero también clavó los primeras clavos certeros del ataúd que cargaron el 17-12. No lo olviden nunca”

 

No solo de agradecimientos se mantiene a categoría. O trabajan y se rompen la piel ganando partidos o nos vamos llenos de gratitud al hueco de donde seguramente no saldremos jamás. ¡REACCIONEN!, caraduras.

 

 

Saludos y gracias por leer estas líneas.

 

 

MAURICIO BERMÚDEZ / @MBER226

#EscritoConElAlma

Comentarios

  1. Diego Arroyave

    Lo que nos está enfriando el alma cada vez que vemos al equipo es esa indolencia manifiesta desde el bancotema…la falta de reacción, de rebeldía contra la adversidad así esta tenga su origen en la displicencia propia…en la falta de esa jerarquía y grandeza que sólo está en las palabras de los mismos protagonistas de las decepciones que se están acumulando con cada partido…me uno a tu grito enérgico Mauricio, mezcla de aliento uy de reclamo auténtico de Una hinchada que no merece sufrir más…REACCIONEN CARAJO !!!!

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